Fragmento de la entrada sobre Zygmunt Bauman en Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Zygmunt_Bauman#La_trampa_de_las_redes_sociales
Zygmunt Bauman ha criticado el impacto de la redes sociales sobre el individuo en diferentes artículos de prensa publicados poco antes de su fallecimiento. Según este sociólogo, aparentemente, las redes sociales constituyen una herramienta para crear una comunidad propia, pero lo que realmente se genera es una comunidad «sustituta» donde no se necesitan habilidades sociales. Son áreas de confort, donde no hay diálogo real ya que la comunidad creada se realiza a medida del individuo, y por tanto no existe la controversia o el conflicto. Así, su colectivo es seleccionado según necesidad, de forma que es fácilmente escogido o eliminado con un simple clic de ratón y el capital afectivo que se medirá por el «número de contactos» que se tiene en las distintas cuentas de Facebook, Twitter e Instagram, entre otras.
Así, el diálogo en las redes sociales sería un lugar para encerrarse de forma confortable y «escuchar el eco de la propia voz». En la actualidad, pertenecer a una red social puede ayudar a mejorar la sensación de soledad que tiene el individuo, debido al escenario de gran individualización en el que se vive, pero constituyen una verdadera trampa, ya que realmente no hay una mayor sociabilización de la persona.
Bauman, dentro de su concepto de modernidad líquida, distinguirá entre el concepto de grupo y enjambre. Los enjambres, se diferencian de los grupos porque no incluyen herramientas de supervivencia. Se asocian y se dispersan en diversas ocasiones por determinados temas relevantes que van cambiando, atraídos por objetos, variables y en movimiento. Este concepto de enjambre ha sido extrapolado por algunos autores, a la audiencia social que forma Twitter. Los distintos usuarios se comportan como un enjambre social y no como la definición de grupo, uniéndose para acontecimientos muy variados, sin una identidad importante y actúan en el escenario de ese concepto «líquido» que define Bauman.
Por otro lado, a pesar de la utilidad que han tenido algunas redes sociales en distintos movimientos políticos como en la Primavera Árabe o los indignados, las redes sociales permiten identificar a los disidentes fácilmente por parte del poder. Bauman las califica de «lugares donde la vigilancia es voluntaria y autoinfligida».
Todas estas críticas se ajustarían a su concepto de «modernidad líquida», donde la integración de la persona se realiza en una sociedad global pero sin identidad fija, obligando a una adaptación continua, por lo que se depende continuamente de la presencia del otro que ratifica nuestra identidad y nos permite «ser vistos».