II.11 – Formas

Nunca me han preocupado demasiado las formas. Al fin y al cabo, decir las cosas abiertamente ahorra un montón de rodeos sin sentido. Oye, mira, que ya sabes que siempre me has caído muy bien, que siempre podemos contar contigo, que si tal y que si cual… Vale, ve al grano y dime directamente qué quieres de mí y nos ahorramos el peloteo previo.

Aquí nos tienes dándole a la tecla para echar una mano a Rubén con los hashtag del diablo y de su maldito dedo misterioso.

Ey, chavales, echadme un cable con el rollo de las redes.

Y no ha hecho falta dorar la píldora a nadie. Dicho y hecho. Si hay confianza, no es necesario andar mareando la perdiz.

Yo tampoco he tenido que recordarle lo bien que lo pasábamos en el parque de pequeños para que, él que tienes muchas visitas, publique en su blog todo lo que hemos ido descubriendo hasta el momento.

Dicho sea de paso, cómo se nota que él es periodista y yo no, porque aquí no entra nadie aunque haya casi tanta información como en su blog, y eso que él tiene hilo directo con la policía.

Sobre la poli, yo hay ciertas cosas que no entiendo. Comprendo que me pidan ir a declarar sobre las cosas que he escrito aquí y lo que hemos ido descubriendo, pero esta forma de notificármelo me parece un abuso. ¿Por qué tiene que venir un agente a entregarme en mano la citación? No sé, a lo mejor se piensan que va a abrir la puerta de mi casa un tío con un dedo de menos y ya van a tener resuelto el caso.

Claro que no puede pasar, señor agente. Deme lo que me tenga que dar, yo le firmo lo que tenga que firmar y pasado mañana allí me tienen como un clavo para declarar, pero mi casa es mía y no tengo por qué darle explicaciones de con quién estoy.

Ya ves qué problema habría habido por decirle al buen hombre ese que está mi sobrino haciendo un trabajo con el ordenador, pero no me da la gana. Es una cuestión de formas, de esas formas que creía que no me importaban mucho pero que parece que sí que me importan un poco. ¿Es normal que se te presente un agente en casa para traer un papel en mano por mucho que vivas cerca de comisaría? ¿No tienen dinero para mandarlo por correo certificado o qué?

Yo lo único que no quiero son líos. Bastante preocupada está mamá con el asesino de los dedos que según ella está actuando a diario en la ciudad. Cuando le dices que no se preocupe y que baje al Acapulco, que todo son habladurías, te suelta que le han mandado la alerta por Whatsapp unas amigas y que ya verás cómo empiezan a aparecer los cadáveres en el río en cualquier momento.

Ante semejante obsesión poco se puede hacer. Cuando vuelva de declarar le subiré unas pastitas, para que por lo menos se entretenga y no eche tanto de menos las merendolas con las amigas.

Ojalá el sobri dé con algo interesante, así se lo cuento a la poli cuando declare y a ver si así se ponen un poco las pilas y se dedican a investigar lo que tienen que investigar en lugar de molestarnos a las personales normales que no nos metemos con nadie.

Pero antes lo pondría aquí y se lo pasaría a Rubén para su blog, que hay montón de gente leyéndolo y él sí que está interesado en descifrar este enigma endemoniado y digital. (Diablo → endemoniado / dedo → digital. Mételo en algún sitio, Rubencito).