I.9 – Desmentidos

Qué mejor prueba de que una teoría ha empezado a ser tenida en consideración que el hecho de que se publiquen desmentidos categóricos en su contra.

Quienes seguimos este caso con interés y queremos que no se cierre en falso cargándole el mochuelo a cualquier pobre infeliz ya podemos respirar más tranquilos: las autoridades están tomando en consideración la pista de la reivindicación online del 5 de mayo.

Dirán ustedes que vaya forma de tomar en consideración algo es esa de emitir un comunicado en el que se niega tajantemente esa mera posibilidad.

Aunque no lo crean, las cosas funcionan así en ciertos estamentos. Cuanto más taxativa es la refutación de algunos portavoces, más convicción tenemos quienes llevamos tiempo en contacto con ellos de que el organismo al que representan está hondamente ocupado y preocupado por la cuestión que acaba de ser rechazada de plano ante la prensa. Cuanto más firme es la confirmación de alguien en su cargo, más claro nos resulta que ya están buscando a la persona que va a sustituirlo.

Por eso estoy mucho más tranquilo tras el comunicado de la Subdelegación del Gobierno llamando a la tranquilidad de la población betustense porque no existe absolutamente ninguna pista que indique que pueda existir una trama organizada detrás del dedo amputado que apareció recientemente en la ciudad y que hasta el momento todo apunta hacia la participación en el suceso de una única persona que está cerca de ser identificada.

Me tranquiliza por un lado ser consciente de que esa firmeza en el rechazo a la tesis de una confabulación de varias personas lo que en realidad significa es que se están investigando las reivindicaciones en redes del día 5 de mayo que mi amigo y su sobrino descubrieron.

Por otro lado, incluso en el caso de que finalmente se desestimara la involucración de varias personas en el suceso, Betusta puede estar totalmente tranquila.

No voy a explicar por qué, pues esa información la reservo para futuras publicaciones, pero sí, tanto si se aceptase la teoría de la responsabilidad múltiple como si se considerase que hay una única persona comprometida en el caso, apuesto lo que ustedes quieran a que esa persona nada tendrá que ver con esa especie de híbrido entre Jack el Destripador, el Arropiero y Eduardo Manostijeras que ciertos medios de comunicación nos quieren vender.

Soy consciente de las ampollas que han levantados mis comentarios críticos a la cobertura sensacionalista que están haciendo algunos compañeros de los medios de este caso, pero creo que es hora de hacer cierta autocrítica sobre cómo estamos narrando últimamente en el gremio las crónicas de sucesos.

Deberíamos ser conscientes de que, si nos limitamos a publicar cualquier información impactante sobre cualquier circunstancia relativamente cercana al caso sin pararnos a pensar en las implicaciones que puede tener esto para la investigación, no solamente estamos confundiendo a la opinión pública, sino que además estamos obstaculizando seriamente el esclarecimiento de lo ocurrido.

No soy un ingenuo, sé que lo sabemos y que si lo hacemos es porque no nos importa causar ese daño siempre y cuando vendamos más ejemplares o la audiencia suba. Tampoco quiero engañarme a mí mismo: quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

No obstante, todos los acontecimientos en torno al ya conocido como “caso del dedo del diablo” están siendo tan delirantes que creo necesario elevar la voz desde estas líneas para pedir a todos los compañeros periodistas cierta cordura y que dejen de entrevistar a betustenses al azar para preguntarles nimiedades que acaban siendo interpretadas como posibles indicios por los criminólogos de mesa camilla que comentan esos reportajes en los platós de la capital.

Y más aún cuando el desmentido de la Subdelegación del Gobierno acaba de ser a su vez refutado por un extenso comunicado publicado simultáneamente en redes por más de una decena de perfiles, entre los que se encuentran algunos de los que reivindicaron la primera amputación el 5 de mayo.

Si quieren leer la totalidad de esta impugnación de la versión oficial, búsquenla en redes con la etiqueta #eldedodeldiablonoesloqdicen, tan larga como elocuente.

En la publicación de hoy me limitaré a extractar un pequeño fragmento de su contenido, pues dejaré para la próxima entrada el análisis en profundidad de lo que afirma este comunicado anónimo y lo que puede significar para el caso.

los polis mienten, las teles mienten, las redes mienten. #eldedodeldiablonoesloqdicen, somos muxos, no estamos locos, no somos enfermos. Pasamos de politica, pasamos d religiones, pasamos de todo eso. solo queremos libertad. no vamos a parar, el precio es alto pero + alto es el premio