Bienvenidos al baile. Estrenen sus disfraces. Festejen y dancen.
Esta noche no importa quién es quién, ni cómo es cada uno detrás de la máscara. Hoy no hay espacio para nada más que para el juego.
Hasta el más peligroso compañero de Rebollo en el centro penitenciario podría, si le apeteciera, aprovechar el frenesí en que se ha sumergido primero Betusta e inmediatamente después todo el país para adoptar cualquier papel que le conviniera. Peligroso reo irredento, infortunada víctima social, desequilibrado asesino en serie, qué más da. Atraído por la música incesante y atronadora, alguien se interesaría por su disfraz y acudiría a bailar con él sin preocuparse demasiado por las consecuencias.
Nadie quiere perderse este carnaval primaveral betustense. Todos los medios con recursos suficientes han desplazado algún reportero a la ciudad para explotar la fiebre morbosa que la aparición del segundo dedo ha desencadenado.
Radios, periódicos, televisiones, canales de internet, podcasts… no hay medio o pseudomedio de comunicación que no esté desde ayer recorriendo Betusta como pollo sin cabeza haciendo entrevistas aleatorias a cualquier persona que esté dispuesta a hacer algún comentario sobre los “dedos del diablo”.
Circulan por las calles y plazas de Betusta desde ayer muchas más gabardinas reporteriles grises, chaquetones aventureros verdes y camisetas promocionales luminiscentes que en carnaval.
Aunque quien dice carnaval bien podría decir farsa, pues apuesto mi licenciatura de Periodismo a que ni uno solo de ellos presta la más mínima atención a lo que los entrevistados dicen. Y no la perdería porque para qué escuchar, si la entrevista tiene solamente tres preguntas absurdas que se emiten en directo o, como mucho, hay que editarla a toda prisa para reducirla a un minuto que se emitirá durante la siguiente pausa informativa del magacín de la mañana como excusa para el delirio tertuliano del siguiente bloque del programa.
Hasta las fuerzas vivas de la ciudad toman parte en esta confusa danza de apariencias y prisas. ¿Será casualidad que hayan llegado esta mañana desde la capital los informes solicitados por los investigadores locales sobre el primer dedo que apareció en el parque del río Pilones, justo coincidiendo con el hallazgo del segundo dedo y con el renovado interés de los medios por el caso?
Con todo, considero que quienes deseamos que se conozca la verdad sobre este tema debemos alegrarnos del baile de disfraces que se inició ayer a partir del nuevo hallazgo.
De no haber aparecido el segundo dedo, las investigaciones sobre el primero habrían ido desvaneciéndose en la indeterminación gracias al decreciente interés de los medios por una noticia totalmente cerrada; cerrada en falso, pero para ellos totalmente amortizada.
¿No me creen? Véanlo. Titulares efectistas aún no utilizados en ningún medio: casi agotados. Entradillas con léxico impactante que puedan interesar a los cada vez más escasos lectores pausados: difíciles de redactar sin caer en la redundancia. Cuerpo de la noticia con distribución de la información en forma de pirámide invertida en función de su novedad y relevancia y que responda a las seis preguntas fundamentales de una noticia: prácticamente la totalidad de las posibles formulaciones jugosas ya estaban agotadas.
Qué: la amputación de un dedo (alarma social; hecho). Quién: un tío raro llamado Rebollo (horas de elucubraciones pseudopsicológicas y paracriminalísticas; check). Cuándo: hace ya demasiados días (¿cuál es la noticia más buscada hoy en internet?; ya está por debajo del décimo resultado, a otra cosa mariposa). Dónde: en una ciudad periférica (derbi futbolero capitalino este finde; todo el globo pendiente de un esférico). Cómo: realmente no importa demasiado (las imaginaciones enfermizas del público y los rumores rocambolescos que se esparcen por los bares venden más periódicos que una legión de repartidores). Por qué: no importa si nunca se llega a saber (de hecho, los reportajes especulativos sobre casos misteriosos del pasado son una mina de oro cuando la actualidad no ofrece sucesos impactantes).
Ahora que de nuevo se volverá a prestar interés al caso es el momento de dar a conocer nuevas informaciones que, salvo incompetencia manifiesta o prevaricación flagrante, deberían inclinar el fiel de la balanza de la justicia de manera decisiva hacia la inocencia de Rebollo.
Se pudo poner en duda la veracidad de las reivindicaciones digitales de la primera amputación por las necesarias y comprensibles reservas que generan los perfiles anónimos y las máscaras de las redes.
Sin embargo, negar la viabilidad de esta línea de investigación cuando la aparición del segundo dedo ha ido seguida de una serie de reclamaciones prácticamente idénticas a las que surgieron tras la primera roza la negligencia.
Si no me creen, hagan una búsqueda combinada de las etiquetas #eldedodeldiablosomosnosotros y #episodiosegundedo y saquen sus propias conclusiones.
En el caso de que no usen redes sociales (benditos sean) o si se niegan a escribir “segundedo” (yo tampoco lo haría si pudiera evitarlo), lean algunos de los resultados que he obtenido en mi malhadado e inevitable examen virtual:
Betusta’s Stain [@betustastain] (2024, 2 de junio). “Segimos [sic] por el camino que marca el dedo del diablo #eldedodeldiablosomosnosotros #episodiosegundedo” [Fotografía de un dedo cortado sobre la hierba de un parque].
No me toques el Pilones [@nometoqueselpilones] (2024, 2 de junio). “Se puede perder un dedo pero no se puede perder la vista. Seguis [sic]perdidos y ciegos #eldedodeldiablosomosnosotros #episodiosegundedo” [Fotografía de un dedo cortado sobre la hierba de un parque].”
Señorita Betusta [@srtabetusta09] (2024, 2 de junio). “pagar el precio y ser libre. Pronto sin cadenas #eldedodeldiablosomosnosotros #episodiosegundedo” [Fotografía de un dedo cortado sobre la hierba de un parque].
Miedoyascoenbetusta [@ascomiedo_betusta] (2024, 2 de junio). “cada vez seran mas [sic]los valientes, cada vez seran [sic] menos los esclavos #eldedodeldiablosomosnosotros #episodiosegundedo” [Fotografía de un dedo cortado sobre la hierba de un parque].
Karrusel743 [@743krrusel] (2024, 2 de junio). #eldedodeldiablosomosnosotros nosotros somos los q [sic] seremos libres, nosotros sabemos el camino, nosotros saldremos de este agujero#episodiosegundedo” [Fotografía de un dedo cortado sobre la hierba de un parque].
